UN PASO ATRÁS Y 10 HACIA ADELANTE

El disco de Camilo Sesto que fue un fracaso pero a su vez, la antesala de todo lo bueno

El artista saboreó en carne propia los altibajos del arte y un cambio de rumbo obligado le transformó la vida.
viernes, 11 de junio de 2021 · 05:15

Hay una insignia en la cultura popular española que lamentablemente ya no está más entre nosotros, pero que dejó un legado amplio y prodigioso: Camilo Sesto, un artista de vanguardia que fue capaz de enfrentarse a los mandatos imperantes de su época con una deliciosa forma de cantar que no olvidaremos jamás. Pero como a la mayoría de las grandes estrellas, llegar en vida a tocar el cielo con las manos, no le resultó una tarea sencilla.

Camilo Sesto comenzó a interesarse en serio por la música a la edad de 16 años y como muchos de sus colegas, sus primeros pasos los dio probando suerte en un concurso de talentos. Parece mentira, pero evidentemente siempre existieron los formatos que servían de plataforma para que los nuevos artistas pudieran presentarse a la vista del público y también de los productores que necesitaban continuar con sus emprendimientos comerciales.

Camilo Sesto.

El intérprete de “Perdóname” participó en varias bandas en las que logró lucirse a medias, pero no fue hasta la finalización de su servicio militar que lanzó su carrera como solista, en el año 1970. Por aquel entonces, su marca era “Camilo Sexto” (con “x”), quien le proporcionó soporte fue el productor y también cantante Juan Pardo. Sin embargo, los planes no salieron tal como esperaban y el disco que incluía canciones como "Llegará el Verano" y "Sin Dirección", resultó ser un auténtico fracaso. Las ilusiones del artista estaban por el piso, pero ante un panorama tan catastrófico no quedaban muchas opciones: abandonar o probar de nuevo.

Camilo Sesto se inclinó por la segunda opción, no sin antes hacer unas modificaciones que luego resultaron ser la clave de su éxito. Se separó de su mentor, comenzó a escribir y producir sus propios trabajos, además eliminó la “x” de su nombre para dejarlo tal como lo conocemos hoy. A partir de entonces, el éxito no paró de tocar a su puerta y finalmente pudo vivir con la tranquilidad de que a fuerza de mucho trabajo, logró hacerse un espacio en la plantilla de artistas, de la que nunca salió pese a que muchos nuevos se sumaron.

Camilo Sesto.

Sin lugar a dudas, Camilo Sesto fue un gran visionario de su carrera. Tenía claro el objetivo y ni bien percibió que el primer método no estaba funcionando, entonces cambió la estrategia, pero jamás su objetivo. Hoy por hoy los fanáticos agradecen ese espíritu de superación, pues otro en su lugar probablemente se hubiese dejado llevar por la pena del proyecto fracasado.