Admirable

Camilo Sesto y el día en que desveló el sufrimiento de las mujeres que más amaba

El cantautor no ocultó sus sentimientos ante las injusticias.
jueves, 29 de julio de 2021 · 11:36

El medio artístico siempre tuvo una gran cantidad de injusticias con las mujeres que pocos hombres atendieron. Desde el pago de conciertos, hasta malos tratos, fueron cuestiones que recién se pueden resolver en la actualidad. Camilo Sesto miraba con atención a esta situación, según ha confesado, debido a que admiraba mucho a sus colegas. Entre ellas seguramente estaría Lucía Bosé, la responsable del libro de poemas con el que inspiró uno de los grandes hits del valenciano.

El creador de “Algo de mí” reveló hacia 1984 que admiraba más de lo que amaba a las mujeres, por el gran esfuerzo artístico que hacían y pocos reconocían. Este sentimiento era reivindicativo de los sufrimientos que sus allegadas padecían. Se sabe que su querida Lucía atravesó una pesadilla con Luis Miguel Dominguín, aunque lo haya podido resolver “sin rencores”. Pero el artista nacido en Alcoy también tiene su propia historia con Marcia Bell, una artista que asegura que él no le pagó lo acordado en una supuesta gira juntos, por lo que habría tenido la misma actitud que cuestionaba.

Sería un mal nacido si no admirase a las mujeres, sobre todo, a aquellas que han sufrido y que mejor han sabido ocultarlo ante quienes pagaban su dinero por verlas felices.

Camilo Sesto.

Hacia mediados de los años 80, Camilo Sesto estaba inmerso en la espera de su hijo. Llevaba más de una década en el medio artístico, conociendo todos los secretos y vínculos amorosos con las controversias menos esperadas. El autor de “Perdóname” vislumbró un mundo lleno de injusticias, en el cual algunas mujeres callaban para ver felices a sus parejas por un poco de dinero. Nadie entendía ni quería ver los sentimientos tristes que esta situación despertaba, que él premonitoriamente define como una “antigua farsa”. Algo que ocurrió con el matrimonio de Lucía Bosé con el torero Dominguín: el vínculo amoroso llegaba a su fin hacia 1967, y él tenía a “toda España de su lado” sin entender que la italiana había sufrido mucho.

Tal como precisa “Vanitatis”, la madre de Miguel Bosé tuvo un matrimonio tormentoso que solo el entorno de la actriz conoció. Ella envió tranquilidad a otros conocidos que la adoraban, como nuestro “Jesucristo Superstar”, aclarando que la separación fue en buenos términos. “Lo perdoné porque conocía el lado frágil de su personalidad”, deslizó para despejar las dudas de cierto resentimiento por algunos errores del torero. Pero ella tuvo que hacerse cargo de una decisión trascendental, con muchos cuestionamientos y la opinión pública en su contra. Por este preciso motivo, Camilo Sesto consideraba muy necesario elogiar a mujeres como ella por la gran cantidad de “críticas injustas” que circulaban en este complicado medio. En su opinión, detrás de millones de portadas se ocultaba un “gran esfuerzo” por mantenerse en silencio, puesto que las consecuencias serían severas.

Lucía Bosé.

Si menciono todo esto es porque sería otra forma de mentir si no lo hiciera.

El padre de Camilín no quería ser parte de la “antigua farsa” que ya lo cansaba hacia 1984. Lo único que creía indispensable era elogiar a sus colegas, reconociendo así el “valor a toda prueba” que tenían las artistas. Aquel trabajo innumerable posiblemente lo reconoció primero en su madre Joaquina, a quien adoraba; y también en Lucía Bosé, su amor platónico. Pero, quienes estuvieron en pareja con él, de una forma prolongada o más bien fugaz, no se llevaron los mejores recuerdos de su vínculo. Lourdes Ornelas ha llegado a mencionar que tenía una mala actitud con ella, que debía separarlo de “cualquier niño”. Más en relación a lo laboral, Marcia Bell tampoco se llevó una buena experiencia, según “Libertad Digital”. Aquel romance que comenzó en tierra porteña de Buenos Aires y luego prosiguió como sociedad artística finalizó en una demanda por la falta de reconocimiento de Sesto a una gira que realizaron juntos.