TAN HUMILDES QUE NO LO CREERÍAS

La increíble anécdota de Lolita Flores con Lola Flores demuestra que el ego nunca fue su problema

La actriz le relató a Dani Rovira uno de los recuerdos más divertidos que le han quedado de su madre.
jueves, 29 de julio de 2021 · 07:27

Hablar de Lola Flores implica hacer referencia a un verdadero ícono de nuestra cultura popular, a un emblema que trascendió las barreras geográficas para modificar paradigmas, y también a un baúl de experiencias que está tan repleto que es imposible que todas lleguen a ser narradas. Ese es un sentimiento que no es propiedad exclusiva de quienes adoramos su legado, sino también de Lolita Flores, quien jamás escapa de la posibilidad de hacer referencia a su progenitora, y siempre que emprende ese camino, nos deja enseñanzas.

Dani Rovira recibió a Lolita Flores en el episodio final de su segmento denominado “La Noche D” en marzo de este año y lo que sucedió allí fue auténtica magia televisiva. La multifacética artista relató un recuerdo que dejó a todo el mundo con la boca abierta, pues no solo exponía su espíritu aventurero, sino que no había perdido el valor por lo simple, cuando llevaba toda una vida siendo famosa. Lolita había salido de fiesta, pero volver a su casa no le resultó tan fácil como esperaba: “Me senté en el bordillo de la acera, pasó el camión de la basura y les dije 'bueno, si me queréis, acompañadme que no encuentro un taxi”.

Lola Flores y Lolita.

La hermana de la enorme Rosario Flores se cansó de esperar un taxi y decidió acudir al servicio de protección del equipo de recolectores de basura, quienes no dudaron ni un segundo en asistirla. Aquel cuento parecía una locura, pero tomaba mucho más sentido cuando Lolita exponía que algo muy similar había hecho su madre en el pasado, en una oportunidad en la que se encontró en una situación similar. La única diferencia era que a “la Faraona” fue el camión de la leche quien la acompañó hasta su hogar.

El lechero iba tan fascinado con la pasajera sorpresiva que se había encontrado durante sus horas de trabajo, que le dijo a la coplera: “Señora, ¿yo le puedo decir a mi mujer que he traído a Lola Flores hasta su casa?” A lo que la folclórica respondió: “No, no lo digas porque no te va a creer nadie”. ¿Cuántas artistas de este país y del exterior habrán sido capaces de semejantes aventuras cuando ya estaban en la cresta de la ola? Seguramente, muy pocas.

Lolita Flores en pleno relato con Dani Rovira.

La impronta tan característica de Lolita Flores, marcada por el humor y el buen decir, fue clave para que esta anécdota espectacular no pasara sin más y se convirtiera en uno de los momentos más lindos del encuentro. Y es que siempre es grato traer al presente aquellas chispas del pasado en las que Lola Flores estaba, pero mucho mejor si aquellos tiempos vuelven de la mano de su hija, quien siempre está al pendiente de que el apellido del clan siga brillando por las razones correctas.