Revelación

El fastidio de John Lennon que hizo a Los Beatles tomar la decisión más importante de sus vidas

El único que se oponía era Paul McCartney.
lunes, 30 de agosto de 2021 · 11:09

El crecimiento artístico que han experimentado Los Beatles puede explicarse desde la llegada de George Martin, la incursión de George Harrison en la cultura oriental, o bien el giro psicodélico por el cual dejaron una huella imborrable en el rock. Pero existe una razón fundamental y mucho más triste que los fanáticos de la época la sufrieron. Habían pasado múltiples anécdotas en los escenarios, principalmente en aquel “The Cavern Club” que los recibió en 300 ocasiones, pero decidieron retirarse de los conciertos.

La decisión de los fabulosos de Liverpool de negarse a las presentaciones en vivo tenía a John Lennon como principal interlocutor, y Paul McCartney como defensor de los shows. La postura del guitarrista tuvo más peso sobre una banda que ya estaba cansada, y que entendía que la fecha en “Candlestick Park” tenía que ser la última de sus vidas. Tuvieron una gran excepción para saldar esta especie de cuenta: el concierto de la azotea. Aquí tocaron la inolvidable “Don´t let me down” entre el insoportable frío de Londres que alarmó a Alan Parsons, y llamó la atención de la policía.

Los Beatles en una presentación en vivo.

Una de las grandes diferencias entre Los Beatles y los Rolling Stones radica en que los primeros no creían tanto en las giras musicales. Los autores de “Let it be” estaban tan cansados que casi suspenden los shows ya programadas en Estados Unidos, hasta que Brian Epstein logró convencer a un John Lennon cada vez más incómodo. No logró “estabilizar” los ánimos del guitarrista, señalado por la opinión pública por ciertas declaraciones y molesto por la falta de tecnología de algunos lugares. Uno de ellos era “The Cavern Club”, donde se llegó a cortar la luz en algunas ocasiones por la precariedad de las instalaciones. El autor de “Imagine” estaba molesto, se arrepentía de volver siempre a este lugar.

Este fastidio se pudo ver en una jornada en la que “The Escorts” y “Merseybeats” fueron testigos de los charcos de agua que se formaban en el emblemático pub de Liverpool. Los pioneros del rock abandonaron el lugar en cuanto no pudieron finalizar su show, y fue la última vez que se presentaron aquí. Tal como precisa “Marca”, a los talentosos jóvenes no los conmovía el memorable día en que Brian Epstein los conoció gracias a la fama de este lugar. Estaban convencidos de no volver, y paulatinamente el sentimiento se extendería a los lugares más grandes. Hasta Paul Mc Cartney, el más entusiasta del grupo, concluyó en que no podían volver a repetirse episodios como el vivido en St. Louis. Los Beatles se presentaron en medio de la lluvia, sin ninguna norma de seguridad prevista para los principios de electrocución de sus equipos de sonido.

El grupo británico en su última presentación.

Llovía y encima de la cabeza teníamos una plancha de hierro corrugado.

Los representantes entendieron que la decisión era la adecuada. La presentación que realizaron en San Francisco en 1966 había sido la última de sus carreras sin que el público presente lo supiera. Se vendieron 25.000 entradas cuando había espacio para casi el doble, hecho que tampoco les dio razones para seguir. Los Beatles lanzaron el adiós definitivo justamente después de “Revolver”, el disco que cambió su carrera, en una decisión crucial que los llevó a centrarse en “Sgt Pepper’s” y “Abbey Road”, sus discos más aclamados. El gran interrogante surge acerca del destino que habrían tenido si continuaban las giras y si, en aquel caso, habrían salido dos de los mejores discos de la historia como ocurrió sin realizarlas. Pero lo cierto es que la pequeña revancha llegó en la azotea del “Apple Corps” londinense. Según “ABC”, deslumbraron a los transeúntes, a pesar de tener los mismos inconvenientes que los alejaron del escenario: los detalles técnicos. El frío impedía tanto que las melodías salieran limpias, que un sonidista compró medias y las puso encima de los equipos.