Ya era hora

Miguel Bosé reapareció para dar detalles de su situación legal con Nacho Palau y sus 4 hijos

El cantante habló del enfrentamiento con su expareja y padre de sus herederos.
sábado, 25 de septiembre de 2021 · 10:42

Miguel Bosé desapareció de España desde que optó por ir a vivir a México con dos de sus hijos. Cabe recordar que el músico alquiló un vientre con Nacho Palau y tuvieron dos pares de mellizos: Tadeo y Diego, hijos biológicos de Miguel, y, por parte de Nacho, Ivo y Telmo.

La separación entre Miguel Bosé y Nacho Palau los obligó a ir a tribunales, en donde se enfrentan por la custodia y tenencia de sus herederos, en donde se analiza la posibilidad de que los cuatro sean considerados como hermanos e hijos de ambos, si se concibieron como parte de un proyecto de familia y cómo deberán repartir su tiempo, entre otras tantas cosas.

Desde el 2018, Miguel Bosé vive en México con sus dos hijos, Diego y Tadeo, con una vida de lujos y yendo a uno de los colegios más prestigiosos de México D.F. Por otra parte, Nacho Palau vive con Ivo y Telmo en un pequeño pueblo valenciano, Chelva, y van a escuelas públicas mientras que su padre trabaja en una fábrica de embutidos.

Recientemente, Miguel Bosé se sinceró con la revista "Quién" de México en una entrevista de dos horas, en la que habló principalmente de sus herederos y de Nacho Palau. El músico compartió en su cuenta de Instagram con sus 940 mil seguidores la portada del magacín de octubre, en donde lo describen a la perfección.

Soltero otra vez, disfruta la peculiar vida que armó junto a sus hijos en México hace 3 años.

Con respecto a Diego y Tadeo, Miguel Bosé desveló que dejaron de tener niñera a los siete años, ya que la intención del cantante era que aprendiesen a cuidarse solos. Eso sí, todos los días los lleva al colegio y pasan tiempo los tres juntos, sobre todo después de haber terminado su participación como coach en "La Voz Azteca".

Sobre Nacho Palau, el panameño de 65 años reconoció que siempre quiso ser padre biológico de sus dos hijos, que tengan su sangre y ADN para que "no se los pudiesen quitar nunca". Esto hace referencia al pedido de Palau de que los cuatro sean considerados como hermanos por haberse criado juntos.

La separación fue traumática después de 25 años de relación de convivencia, no de pareja.