REY FELIPE

El Rey Felipe y la Reina Letizia, la historia detrás del último desacuerdo

Nuevamente, la Soberana se impone y al Monarca no le queda otra que retroceder.
jueves, 23 de junio de 2022 · 14:08

Hay un famoso proverbio árabe que reza "La primera vez que me engañes será culpa tuya, la segunda vez la culpa será mía" y, según quepa la interpretación, es la primera que se nos viene en mente al tratar de visualizar con cuál excusa se ha presentado el Rey Felipe ante la familia real de Noruega la semana pasada, con motivo de la celebración de los 18 años de la princesa Ingrid Alexandra sin la presencia de la Reina Letizia y la Princesa Leonor, quién justamente para la fecha había culminado su primer periodo de clases en el UWC Atlantic College.

El Rey Felipe y la Reina Letizia. (Foto: El Nacional)

Junto al diario "El Nacional" de Cataluña, nos hacemos eco de lo expuesto por la periodista Pilar Eyre, quien no duda en que la excusa debió ser de lo más elaborada para no ofender al clan nórdico, que de muy buena voluntad extendió su invitación y, como resulta una obviedad entre sus pares españoles, la negativa siempre va primero. Pero, como la bien informada cronista no está exenta del favor de sus buenos informantes, dió finalmente con la respuesta que dilucida las dudas. ¿Qué nombre lleva la artífice detrás de este último desplante de proporciones palaciegas? Pues no cuesta demasiado adivinar, ¿cierto? ¿Quién sino la Reina Letizia?

No le ha dado la gana. Y en la Casa nadie se atreve a discutir sus decisiones, ni siquiera su marido. Desprecia el ambiente apolillado y elitista que tienen las celebraciones cortesanas con todos esos pijos, como ella los llama.

La decisiones sobre la Princesa, solamente, las dictamina la Reina Letizia. (Foto de archivo)

Claro, para la Reina Letizia, todo sería mucho más fácil si los intercambios y salutaciones se limitaran únicamente al plano oficial, cuando se trata de representar al país en ánimos del intercambio bilateral, o en estos encuentros donde se recibe alguna condecoración o premio y se plantea un vuelo exprés de ida por vuelta, pero la política entre casas reales no supone esto enteramente, tomando en cuenta que, para mayor detalle, al Rey Felipe, sus antecesores y descendencia, les atraviesa la consanguinidad. Primos son primos, por muy lejanos que estos sean.

Nuevamente, Zarzuela ha tenido que contener la respiración ante el huracán asturiano, y solo Dios y sus casi impenetrables muros sabrán cómo habrá escalado la discusión entre la Consorte y el Rey Felipe ante su decisión de, una vez más, no tener que verse con sus pares reales. Sin embargo, al pasado pisado y esperamos que, en el futuro más próximo, cuando sea Leonor quien vista de largo y use tiara para celebrar su mayoría de edad, al resto de las familias reales se les haya pasado el enfado y no sean las grandes ausentes. Recordemos, los errores de los padres son los niños quienes los sufren.

Otras Noticias