CHARLÈNE DE MÓNACO

Dormir con el enemigo: el papel de Alberto en la crisis interna de Charlène de Mónaco

Se debate hasta qué punto el Grimaldi no ha tenido que ver en los colapsos de la Princesa.
viernes, 2 de septiembre de 2022 · 02:15

Un hecho de comprobación simple y que a todos sorprende por igual: desde que Charlène de Mónaco regresó al principado después de atender durante varios meses su salud mental en una casa de reposo, pasó de ser "la Princesa más triste del mundo" a una Consorte feliz y más unida que nunca a su esposo, inseparable con sus hijos y especialmente feliz de volver al trabajo institucional. Por supuesto, muchas dudas se han levantado al respecto porque si algo aprendemos una y otra vez sobre las familias reales es que mientras más niegan ciertas situaciones, resulta que la cosa va por el lado contrario. El silencio es igual a afirmación y en este caso, cuánto más sonríe la sudafricana, más atención hay que ponerle a sus movimientos.

Charlène de Mónaco ahora es la Princesa más sonriente del Gotha europeo. Fuente: (Instagram)

“Saco las fuerzas de mi esposo, hijos y familia”, aseguró la monegasca en una reciente entrevista y ha dejado claro que en estos momentos de su vida es cuando más “afortunada, apoyada y querida” se siente. Por supuesto, sus palabras no van muy alineadas con informaciones en las que se ha confirmado su ausencia de algunos paseos vacacionales entre el Príncipe Alberto y sus hijos; el rumor de un presunto contrato entre la pareja por 12 millones de euros para evadir un divorcio en puertas y solo aparecer públicamente junto a su esposo si se requiere su presencia; amén de la adquisición de un lujoso chalet en Suiza, en el que aseguran la exatleta vive cuando no tiene agenda abierta.

Saco las fuerzas de mi esposo, hijos y familia.

Otro frente abierto tiene que ver con su relación marital, propiamente. No hay formula mágica que permita al Príncipe Alberto y a Charlène de Mónaco disipar los rumores de crisis. De hecho, si retrocedemos en el tiempo, veremos las imágenes de su boda en las que la sudafricana no podía contener el llanto y con el paso de los años más palidecía al lado de su esposo.

Alberto de Mónaco, ¿verdugo o salvador?

El Príncipe Alberto, el salvador de Charlène

Ahora resulta que el hombre con quién vivió como flor marchita por toda una década, a la vuelta de un año se convierte en su salvador y la fuente inagotable de energía que tanto necesitaba para sobrevivir tres intervenciones quirúrgicas en su país natal y una internación de emergencia en el país helvético.

Pues quizás las grandes tragedias unan corazones y podríamos creer que después de un año terrible, Charlène y Alberto reencontraron el camino a casa, por así decirlo. Los mellizos, Jacques y Gabriella, apreciarían muchísimo el cambio, al garantizarles una mayor estabilidad familiar y si viene acompañado de una franca mejoría en el cuadro de salud de la exnadadora, tanto mejor. “Me siento mucho más fuerte físicamente. El camino ha sido largo, difícil y doloroso. No quiero ir muy rápido, pero hoy me siento más tranquila”. ¿Será cierto o parte de una estrategia para desviar la atención de los problemas reales dentro del núcleo real?

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