REY JUAN CARLOS

El penoso viaje del Rey Juan Carlos a Londres: el apestado de Buckingham, sin apoyo real

Todo indica que este periplo no resultó exactamente como esperaba.
miércoles, 28 de septiembre de 2022 · 10:38

Si hay algo que no podemos quitarle al Rey Juan Carlos es su férrea determinación. No hay dolor de articulaciones ni dificultad para caminar que lo desviara del propósito de despedirse de su prima lejana, la Reina Isabel, en Londres. El mismo país actualmente lleva en curso una causa en su contra, interpuesta por su exquerida, Corinna Larsen, pero esto no ha podido importarle menos. Echarse un pulso con Zarzuela, desdecir al Rey Felipe y desafiar los límites fue lo mínimo que podía hacer frente a tan significativa pérdida. Sin embargo, hasta los royals británicos se sorprendieron con su presencia. Si bien le extendieron la invitación por mera cortesía, su presencia resultó especialmente incómoda para Carlos III y su esposa, Camilla.

Según Eyre, el encuentro entre el Rey Juan Carlos y Camilla fue más bien forzado para ella. Fuente: (Twitter)

Pilar Eyre lo hace de nuevo y, desde su blog, "No es por maldad", en 'Lecturas', nos explica lo que no se vio de la interacción entre el Rey Juan Carlos y sus pares. No, no nos referimos a su reunión con los Borbones, sino con el nuevo Monarca y la Reina Consorte. Al parecer, no fue tan productiva como él esperaba.

Puede que, en estos momentos, el exsoberano sea un exiliado de la monarquía, el Rey caído de Laurence Debray y un sujeto que, a pesar de su contribución histórica por la democracia española, nunca dejará de despertar sospecha; pero hay algo que conoce a la perfección, el poder de las relaciones públicas y las alianzas estratégicas. Situarse junto al nuevo inquilino de Buckingham, ni más ni menos que el nuevo rey de la monarquía más poderosa del planeta, no es cualquier cosa.

Al Rey Juan Carlos no le fue mejor con el Rey Carlos III. Fuente: (Twitter)

El más leve gesto del Rey Carlos III sería suficiente para reivindicarlo, ya sea como intermediario en su demanda en ese país o como apoyo cordial y necesario para cambiar opiniones. Según Eyre, este sería el "lado B" de su increíble insistencia en asistir a despedir a su querida prima Lilibet. Como en los días de la mafia italiana-newyorkina, al padre de familia solo se le puede pedir un favor en los matrimonios y en los funerales.

Si bien los intentos del Rey Juan Carlos por hablar con el nuevo Monarca dieron cierto resultado, pues logró retener a Camilla para saludarla en un momento dado, aquello resultó un completo fracaso. Aunque el Rey Juan Carlos intentó hablar rápido para no dejar ningún punto sin tocar, Carlos lo dejó con la palabra en la boca después de unos poquísimos minutos. "Debía tener presentes las críticas que salían esos días en la prensa con el recuento de todos los comportamientos irregulares, y también el malestar de su propio hijo, que estaba en otro salón con Letizia".

El Rey Juan Carlos entiende de qué lado debe estar el Rey Carlos, pero le cuesta. Fuente: (Twitter)

Para colmo de males, un testigo presencial habría contado a la periodista que “Daba entre pena y vergüenza ajena. Se apartó a un lado sin que nadie interactuase con él, se le notaba enfadado, incluso tuvo un gesto brusco hacia doña Sofía, quien parecía tratar de consolarlo”.

Viendo todo desde una perspectiva más centrada, sin el calor de los acontecimientos en pleno desarrollo, realmente para el Rey Juan Carlos parece que ha llegado el momento de asumir la realidad. No hay apoyo externo, el mundo no olvida sus errores y pasó de ser el rutilante y guapo Monarca español que lo recibía junto a Lady Di en Mallorca, a ser el exrey apestado con el que nadie quiere tomarse la foto de familia.

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