Mentiras despiadadas

Lady Di habría desenmascarado al Príncipe Carlos antes de dar su polémica entrevista

Fue en 1995 que la Princesa de Gales no toleró ni una más de su actual esposo.
domingo, 4 de abril de 2021 · 02:00

¿Cómo olvidar aquella entrevista en 1995 cuando Lady Di dijo que en su matrimonio no eran dos, sino tres? Ese fue el día en que la Princesa de Gales firmó su sentencia definitiva y en que la corona le habría dado la espalda para siempre.

Es que Lady Di trascendía las normas de la monarquía no solo por ser escandalosa y mediática. Ella era un buen ejemplo de Princesa, una dama, altruista y delicada como una flor. Pero también usaba a la prensa a su favor sabiendo que era la carne fresca de muchos periodistas.

Las sospechas de Lady Di

Diana sabía que su esposo, el Príncipe Carlos, la estaba engañando con otra mujer. La corona siempre optó por proteger a los suyos y ella, al ser una extranjera para la monarquía británica, se sentía desprotegida.

Nunca se supo bien cuál fue la gota que rebalsó el vaso. Algunos dicen que la inmensa exposición mediática de Lady Di acabó por destruir todo lo que alguna vez pudo catalogarse como amor.

Pero Diana de Gales no tenía la culpa. La prensa se convirtió en un monstruo capaz de hacer cualquier cosa con tal de obtener algo de ella. No la veían como una persona sino como una mercancía.

Lady Di supo cómo sobrellevar esta presión, pero acabó por destruir su matrimonio. Aunque el Príncipe Carlos colaboró en ese asunto, llevando al máximo las sospechas de infidelidad y deslealtad para con la Princesa.

El día en que iba a entrar a dar el último reportaje a los estudios del periodista Martin Bashir, un colaborador le acercó un certificado falso de interrupción de un embarazo. La paciente era Tiggy Legge-Bourke y ese niño ya extirpado solo podría tener un solo padre, el Príncipe Carlos.

Charles Spencer, hermano de Lady Di, confirmó que ese gesto fue puramente intencional con el fin de manipular a su hermana para que accediera a darle más premisa y más dinero por la entrevista. Nunca nadie enfrentó los cargos y esa anécdota quedó como un registro del perverso entorno en el que se manejaba nuestra querida Princesa.